El examen diario de san Ignacio se puede rezar sin ningún aparato, y durante
cuatrocientos años así se hizo. Si buscas una aplicación, seguramente es por una de
estas dos razones: para acordarte, o para poder mirar atrás pasado un tiempo. Merece
la pena saber qué hace realmente cada una antes de instalarla.
Rezandovoy
De los jesuitas de España. Gratuita, sin publicidad, con una oración diaria en audio de
unos diez minutos y una serie dedicada al examen del día. No escribes nada: escuchas.
Es la puerta de entrada más suave, sobre todo para quien reza mientras camina o conduce.
Redescubrir el Examen
La versión en español de la aplicación de Loyola Press, la editorial de los jesuitas
en Estados Unidos. Recorre los cinco pasos del examen con imágenes y textos breves.
Tampoco guarda lo que piensas. Está pensada para aprender la estructura del examen y
repetirla, no para llevar un registro.
Hallow
Una biblioteca grande de oración: rosario, meditaciones, lecturas, planes de Cuaresma
y también el examen. Si buscas variedad y contenido en abundancia, es la opción con
más material. El examen es allí una propuesta entre cientos, no el centro. Funciona con
cuenta de usuario y suscripción.
Lumen
Dedicada solo al examen diario, en siete pasos y una pregunta por pantalla. Guarda lo
que escribes, cifrado en el propio dispositivo, sin cuenta y sin registro, y con el
tiempo te deja ver lo que se repite. Incluye la preparación para la confesión con un
examen de conciencia que puede imprimirse en PDF. Sin rachas, sin puntos y sin
insignias, con un modo de misericordia para quien tiende a los escrúpulos.
Hoy está disponible en iPhone, iPad, Mac con Apple silicon y Apple Watch. La versión
para Android está en pruebas cerradas y llegará a Google Play próximamente.
Cómo elegir
Si quieres escuchar, Rezandovoy. Si quieres aprender los cinco pasos,
Redescubrir el Examen. Si quieres mucho contenido de oración, Hallow. Si quieres
escribir y ver tu propio camino a lo largo de los meses, Lumen.
Y si no estás seguro: empieza sin aplicación. Cinco minutos esta noche, con las
preguntas de siempre. Si al cabo de una semana sigues, ya sabrás qué te falta.